¿Hablar con animales?

Una de las características del ser humano es su soberbia. Evidencia de ello es que nos creemos la única especie de la tierra capaz de hablar y entonces por qué debemos hablar con animales?

Perritos de las Praderas

Un ejemplo de lo equivocados que estamos es si miramos a los Perritos de las Praderas. Se ha demostrado en varios estudios, especialmente por Profesor Con Slobodchikoff que lleva más de 30 años estudiando estos animales, de que sí hablan.

En el 2009 el Profesor Slobodchikoff, junto con Bianca Perla and Jennifer Verdolin, publicó un libro sobre la comunicación y las comunidades de los Perritos. El libro describe la sociedad entera de estos animales y las diferentes comunidades en que está dividida.

Pero lo que más interesa para este artículo es el cuarto capítulo. En él se describe la comunicación intraespecífica y entra en detalle sobre la vocalización y la complejidad de las señales de alarma. Las señales de alarma comunican el tipo de depredador y su tamaño, si es terrestre o si viene por aire, con qué velocidad y de qué dirección se acerca y hasta su color. Se menciona, como anécdota, que cuando el equipo de investigadores humanos tuvieron dificultades de diferenciar entre un Pastor Alemán y un Coyote, los Perritos hicieron la distinción de inmediato y se comunicó el tipo de amenaza al resto de la comunidad.

Ellos sí hablan

Los autores presentan argumentos de que por su complejidad debemos considerar el sistema vocal de comunicación de los Perritos de las Praderas un lenguaje. Es un sistema que contiene sustantivos (Coyote), adjetivos (gris), verbos (corre acercándose) y hasta adverbios (rápido, a la izquierda). Además pueden acentuar todavía más añadiendo señales olfativas y visuales.

Otra observación interesante es que se pudo demostrar que entre las distintas especies hay diferentes idiomas y dentro de los idiomas se puede apreciar dialectos diferentes en comunidades distintas.  

Los Perros del Metro de Moscú

Ahora llegamos a un ejemplo sobre la comunicación interespecífica entre perros callejeros y humanos en Moscú. En Moscú hay un pequeño grupo de perros callejeros muy famosos que conmutan en el metro. En YouTube hay un montón de videos sobre estos perros y se puede leer sobre ellos en Wikipedia. Los perros viajan a diario para moverse de su zona de descanso a la zona de encontrar comida.

El biólogo Dr. Andrey Poyarkov ha estudiado a los perros callejeros en Moscú durante treinta años y considera a los perros que usan el metro una élite intelectual. Los perros también saben usar los semáforos para saber cuándo cruzar la calle y de qué personas pueden pedir comida. Leen el lenguaje corporal de las personas extremadamente bien y además juzgarlos por su vestimenta.

Ellos sí entienden

Andrei Neuronov, otro experto en comportamiento animal, ha observado que los perros han aprendido a reconocer los nombres de las estaciones, al igual que muchos perros pueden reconocer comandos cortos y sus propios nombres. Pero esta habilidad se utiliza para diferentes fines por distintos grupos de perros del metro.

Investigadores, incluyendo al escritor científico Eugene Linden, dicen que el uso del sistema de tránsito por parte del perro es evidencia de que Canis familiaris posee de lo que se puede llamar flexibilidad de razonamiento abierta y un pensamiento consciente.

Según Neuronov hay tres grupos de perro de metro: perros que viven en el metro pero no viajan, perros que usan el metro para viajar distancias cortas en lugar de caminar, y perros emprendedores que pasan el día conmutando. Este último tipo de perro realiza largos viajes, trabajando la multitud para recibir comida y contacto emocional.

Ellos rompen las normas

Los perros no tienen permiso de viajar en el metro, aunque a veces los humanos los dejan entrar, pero generalmente entran por las puertas por propia iniciativa. Al hacerlo, cuestionan, aunque inconscientemente, el hecho de que el metro está reservado para los humanos – toman el derecho de usar el metro. Con su comportamiento, también influyen sobre los estereotipos predominantes y demuestran que los perros callejeros pueden ser inteligentes, listos y hábiles. Los perros tienen buenos modales, se mantienen tranquilos o se acuestan debajo de los bancos. Fotos y videos de ellos se difunden por internet, de modo que las personas en mayor medida comienzan a mirar a los perros callejeros y perros en general de una manera nueva.

Los perros cuestionan el límite entre hombre y animal a través de su comportamiento, ya que ocupan un lugar dentro de un espacio humano específico. Sus acciones pueden compararse con situaciones en las que nosotros infringimos las normas y, por lo tanto, criticamos los privilegios de un sistema o grupo en particular. En una escala pequeña, afecta el estado de otros perros callejeros y cómo se ven a sí mismos, lo que a su vez afecta la opinión pública y la legislación impuesta sobre ellos. En Moscú los perros callejeros afectan, a través de su comportamiento, la visión que las personas tienen de ellos.

El lenguage habla

El filósofo alemán Martin Heidegger demostró que el lenguaje proporciona conocimiento del mundo que nos rodea y da forma a ese mundo. O como él dijo en una conferencia – El lenguaje habla. El lenguaje nos da conocimiento de cómo piensan los demás y la oportunidad de mostrar lo que pensamos nosotros. Además hay dos beneficios claros en porque hablar con animales: nos enseña a comprenderlos mejor y ayuda a crear nuevas y mejores relaciones interespecíficas.

Tenemos que hablar con ellos

Para llegar a saber lo que los animales quieren no basta con únicamente estudiarlos. Es necesario empezar a hablar con ellos. Dice Eva Meijer (artista, escritora, filósofa, cantante y compositora holandesa) en su libro When Animals Speak: Toward an Interspecies Democracy (2019) (un libro fantástico que al escribir ésto no está editada en español) que el hablar con los animales requiere un cambio radical en el pensamiento sobre las jerarquías entre humanos y animales, pero a medida que el humano empieza a ver a los animales diferentemente esto también puede suceder en el diálogo mismo. Además se necesita un cambio radical en nuestra visión sobre el lenguaje.

Dialogar con el perro

En nuestra vida diaria con nuestros perros debemos buscar más espacio para el diálogo y además, el lenguaje nos ayuda vivir con ellos de una manera nueva. Cada día los perros nos muestran que su lenguaje es mucho más amplio y rico de lo que pensábamos. Así mismo hay posibilidades infinitas para expresarse de manera significativa no solo con palabras humanas. En lugar de descartar estas formas de expresión como inferiores, podemos aprender de ellas. Para que la comunicación canina sea un lenguaje, los perros no necesitan aprender nada. Sin embargo es imperativo que nosotros cambiamos nuestra visión sobre ellos.

Los perros hablaron desde el principio.



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